|
PREPARÁNDONOS ANTES DEL CAMBIO ¿Y la Democracia? ...Bien Gracias ¿Quiénes gobernarán en la UES? ¿Bienestar o malestar universitario? ¿Para qué sirven las cuotas universitarias? Biblioteca Central, un corazón sin fondos Libertad de cátedra, origen y desarrollo Libertad de cátedra, mecanismo de mediocridad docente ¿El profesor para la asignatura, o la asignatura para el profesor? ¡¡¡¿Educación superior gratuita?!! Informe de la Primera Jornada de Capacitación Estudiantil NUEVAS AUTORIDADES EN LA UES Y UN BLOQUE ESTUDIANTIL |
|
MODERNIZACIÓN
Se restauraron 4 páginas corruptas, corrigieron 523 enlaces y migró el sitio a UTF-8.
|
|
Bienestar
o Malestar
Universitario Por:
Alexander Córdova Pineda (Estudiante de
Periodismo) Este
artículo es editado de una investigación en cátedra de la
problemática
de la SBU realizada por el autor . En nuestra alma mater todos los años se genera una nueva odisea con el
proceso de inscripción para la población estudiantil, con la larga y
enredada lista de pasos y requisitos, tanto para nuevo como antiguo
ingreso, siempre se cambia un paso o se suprime otro,
y al final siempre el trámite resulta distinto. Pero
esta situación se reproduce en varios trámites que el estudiante realiza
en su vida universitaria. Esta vez se ha puesto la lupa en la Secretaría
de Bienestar Universitario (SBU), una de las áreas más importantes para
el sector estudiantil. Desde
1971 se creó el Sistema de Seguridad Social Universitario (SSSU) para
extender los servicios al personal docente y administrativo, pero a partir
de 1972 la Universidad de El
Salvador fue sometida al extrangulamiento económico eterno que continua
hasta esta fecha, lo cual no ha permitido una atención social
permanentemente y eficiente. Actualmente,
el objetivo principal de la SBU
es procurar el bienestar de la comunidad universitaria prestando los
servicios en tres áreas que son, asistencia médica, recreación y
deportes y asistencia socioeconómica. Esta
vez nos preocupa el área de Asistencia Socio-Económica
que se encarga de realizar el estudio socioeconómico de los y las
estudiantes que aspiran a la obtención de una beca y del estudiantado de
nuevo ingreso con el objetivo de verificar su situación económica
determinando así la cuota de escolaridad. De
esta manera, cualquier estudiante que aspire a Beca Remunerada y Exoneración
de la Cuota de Escolaridad y Becas Especiales o Ayudantías queda
condicionado a la voluntad y designios del personal que labora en el
Departamento de Asistencia Socio-Económica y, por consecuencia, a una
larga lucha por conseguir esa “asistencia económica” para lograr
graduarse de este centro de educación superior. Esa
larga lucha comienza desde el primer trámite que se realiza.
El primer paso es retirar los informativos, pero esto se agudiza
por las características muy comunes de los trabajadores del Departamento.
Según, manifiestan estudiantes becarios y aspirantes a beca,
el problema en la atención al estudiante radica específicamente
en el trato pésimo de parte de las personas que integran el Departamento
de Becas. Algunos
de los comentarios frecuentes en la población estudiantil son
“muchas vueltas damos”, “el trato al estudiante es pésimo”
o “la comunicación es cerrada”. Con este tipo de
expresiones se denota la mala atención que existe para con los y
las estudiantes por parte de los trabajadores sociales. Como
es costumbre al estudiantado becario, tanto renumerado como exento, se le
lleva un control académico a través de la recolección de notas y
constancias de materias inscritas. A la mayoría de becados renumerados la
SBU les exigen una nota mínima de 7.0
como requisito para mantener activa su beca. Entonces, cabe preguntarse ¿qué origina la mala atención al estudiante
becario?. La
SBU no cuenta con el personal idóneo para desarrollar este tipo de
trabajo o no se dan capacitaciones a los trabajadores sociales sobre el
servicio al cliente; o por otro lado, no se le brindan incentivos al
trabajador para que desarrolle mejor su trabajo. Entre
las experiencias manifestadas a la hora de solicitar algún servicio o
información que se brindan en el Departamento de Becas
están “nos tratan
como si fueramos a pedir limosna”. Este es un indicador importante que
saca a la luz el conflicto de el bajo nivel de atención al becario que al
final afecta la imagen de la
SBU. Por
otra parte, un segundo problema que enfrenta el sector estudiantil becado
es la falta de canales de comunicación idóneos del Departamento de
Becas, lo que obstaculiza un proceso
eficiente en la distribución de la información. Por ello, este fenómeno
genera el principal problema en esta institución de servicio, creando un
nivel de incertidumbre en la persona usuaria que se resume generalmente en
comentarios tales como: “no me entero a tiempo de los pagos”. Generalmente,
se informa por medio de “carteles informales” que el Departamento de
Becas coloca en la SBU y en la paredes de los diferentes edificios de la
Ciudad Universitaria. Los
carteles informales consisten en una página de papel blanco, tamaño
carta que contienen avisos, fechas de pago y fechas para entregar
solicitud de material de apoyo, escritas a mano. En
algunas y muy raras ocasiones se producen para la población estudiantil
hojas volantes hechas en imprenta con notas informativas de las
actividades generales que realizarán. Aunque, el Departamento de Becas
justifica que se utilizan los canales directos de comunicación como las
llamadas telefónicas y el envío de telegramas, estos en la práctica no
son aplicados. Hasta la fechas los y las becarios no han recibido, ni
llamadas, ni mensajes por correo. Algunas
opiniones de personas usuarias que mantienen constante comunicación con
el Departamento de Becas son muy negativas. Por ejemplo comentarios como
“no tienen un buen mecanismo de información”; “hasta hace poco me
di cuenta que tenía derecho
a solicitar libros” y “el mecanismo es retrogrado, son simples papeles
que pegan en las paredes de las facultades, y si los lees te enteras” no
contribuyen al desarrollo del estudiante en su vida académica
universitaria. A
todo esto se agrega el tardado proceso del pago de las becas que resulta
muy incómodo para los y las estudiantes que necesitan sostener su carrera
de esa asistencia socioeconómica. Esto genera que proliferen las quejas
constantemente por el mal servicio que prestan. En ocasiones se han
tardado casi seis meses en el pago de una beca. Es
por ello que los pagos de la beca remunerada son realizados cada cierto
tiempo, anunciados casi de un día para otro, por medio de un cartel
informal. De la misma forma el estudiantado becado se enfrenta a la misma
situación con el proyecto de los libros que es un beneficio del que gozan
con la beca remunerada en la Universidad de El Salvador. Por
otro lado, Las experiencias de muchos estudiantes que están beneficiados
por el sistema de becas son el reflejo latente de la falta de la aplicación
de las Relaciones Públicas. “Los trabajadores no tienen las características
para la atención al estudiante”, “se necesitan verdaderos
trabajadores sociales con vocación de servir al usuario” y “te
responden con evasivas como si fueras alguien que llega a molestar”, son
algunas opiniones más frecuentes. En
este sentido, el compromiso que SBU tiene hacia las personas becarias no
es cumplido en su totalidad, ya que el desinterés que muestran para
atender a cualquier persona que se acerca a solicitar información, deja
en entredicho la relación que pueda existir entre la misión de la
institución y sus beneficiarios. La
mala comunicación, la impuntualidad en el pago de las cuotas, la falta de
profesionalismo en el trato hacia los becarios son algunas de las
percepciones generales en las personas usuarias, lo que ha formado una
imagen negativa de la institución. Este
tipo de situaciones afecta al estudiantado beneficiado, genera un desinterés
cada estudiante por pedir información sobre el sistema de becas,
producto de las experiencias de otros estudiantes. Muchas veces
estas situaciones hacen que personas que aún no han tenido contacto con
la institución pierdan el interés de solicitar información y opten por
otros medios. Al
contrario de éstos, existen estudiantes que conocen el problema de la SBU
pero muestran su desinterés por exigir un buen servicio y se
conforman con recibir, muchas veces atrasada
la cuota asignada para sus estudios. Aunque en esta problemática
existe un público que tolera el maltrato, existe otro que exige un buen
trato y conocen las formas de atención al usuario que toda institución
debe brindar y las exigen. Los
problemas y obstáculos de relaciones públicas que enfrenta el
estudiantado por parte de la SBU hacen que el nivel de imagen
institucional sea cada vez más negativa. Las percepciones negativas del
estudiante becario se comprobarían al realizar un mínimo sondeo de opinión,
o por medio de una evaluación del servicio que brinda la institución. Entre
los problemas comunes, que se identifican en la muestra corpus, predomina
en gran medida los que afectan la comunicación interpersonal. En ese
sentido, la falta de un trato amable por parte del personal desgasta la
imagen positiva de la SBU, como una institución de servicio, frente a la
población estudiantil; por ejemplo experiencias individuales como
“tenemos que soportar una maltrato”, “ no me atienden en el momento,
ni en la forma correcta”, “les hace falta un manual de Relaciones Públicas”
entre otras expresiones que son comunes en los y las estudiantes
beneficiarios. El
Personal del Departamento de Becas de la SBU
debería de tomar en cuenta (como un consejo que les damos) que la
amabilidad y la cortesía son
características esenciales de la comunicación interpersonal y mejoran
las relaciones con los públicos, para el caso se mejoraría la relación
tanto con los estudiantes como con los mismos administrativos de la
institución. Elevando el nivel de atención contribuiría a una imagen
favorable frente a la persona usuaria.
CONCLUSIONES Dentro
del Campus Universitario, la Secretaría de Bienestar Universitario ofrece
un nivel de información muy bajo en comparación de las exigencias que el
estudiantado necesita, diferente al servicio que debería en realidad
prestar la institución. La
falta de un sistema de comunicación, es una muestra de la desorganización
que existe al interior de la Secretaría de Bienestar; esto aunado a la
ausencia de una política informativa adecuada para el estudiantado eleva
aun más la desconfianza. Esta desorganización alcanza niveles macros,
capaces de afectar a la población estudiantil. Es
importante que la organización estudiantil tome cartas en el asunto lo
antes posible. Actualmente existe un gran número de estudiantes de nuevo
ingreso que están inconformes con la cuota que se les ha asignado, aun
estudiantes que vienen de institutos rurales y con excelentes
calificaciones, las cuales se ha podido verificar en muchos casos que es
totalmente injusta. Para identificar objetivamente la problemática en toda su magnitud es
necesaria una evaluación a partir de las personas usuarias, siendo
imprescindible la opinión de la población estudiantil de nuevo ingreso
como principal afectada. Y finalmente, es
oportuno que el Consejo Superior Universitario conozca al detalle de la
macroproblemática de Bienestar Universitario. Consideramos que el fondo
del asunto no son las personas encargadas de la SBU las culpables, sino más
bien, estriba en el concepto de la función de esta Secretaría dentro de
su papel social en al comunidad universitaria y el país.
Como estudiantado debemos jugar un papel protagónico en la transformación
de la SBU, la solución no es definitivamente quitar a una persona como
jefe de Bienestar y poner a otro u otra (peor aun si se tratan de
reproducir esquemas pasados), eso sería simplemente seguir en la misma
rueda de caballitos, el clamor estudiantil no es simplemente tapar hoyos o
poner parches, no son reformas las que queremos sino transformaciones
totales. |
|
|