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NUEVAS AUTORIDADES EN LA UES Y UN BLOQUE ESTUDIANTIL Mientras más escarbamos, más encontramos... ya saben qué ¿Quién será nuestro próximo Rector? ¿Y ustedes los de AGEUS qué es lo que quieren hacer con la universidad, pues? ¿Tenemos en la UES autoridades? PREPARÁNDONOS ANTES DEL CAMBIO |
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¿Y ustedes los de AGEUS qué es lo
que quieren hacer con la universidad, pues? ¿Y ustedes los de AGEUS qué es lo
que quieren hacer con la universidad, pues? Fue una pregunta seca que me hizo una compañera del
Departamento de Idiomas y que reproducimos en estas páginas por que
much@s, sin duda, se la han hecho también. Antes de responder es
necesario que conozcamos algunas cosas que en el movimiento estudiantil se
están dando. Como miembros del Consejo Ejecutivo de AGEUS,
nadie de la comunidad estudiantil se ha detenido a pedirnos o a exigirnos
(con todo derecho), algún tipo de informe o evaluación después de un año
de haber tomado posesión de nuestros cargos, mucho menos alguna asociación
de facultad, como si las cosas estuvieran marchando sobre ruedas y gozáramos
de toda la confianza de quienes nos colocaron en nuestros cargos. Somos producto de un V Congreso Universitario,
un paso histórico en el cual se reformaron nuestros estatutos, en donde
se contempla a la AGEUS como una federación, compuesta por las
asociaciones reconocidas de las doce facultades, es decir, los ejecutivos
de AGEUS son un propietario y un suplente que designan las respectivas
asociaciones, somos entonces en teoría 24 estudiantes ejecutivos que
componemos AGEUS, pero en la práctica somos seis o siete estudiantes
quienes tratamos de coordinar el complejo trabajo del movimiento
estudiantil. ¿Por qué se da esta situación?. Los y las
estudiantes tanto como los ciudadan@s de este país debemos de romper
muchos esquemas o paradigmas latentes que nos impiden desarrollarnos en
plenitud. Desde el 29 de julio de 1998 que asumimos la AGEUS,
iniciamos nuestro trabajo casi de cero, tomando una asociación general de
estudiantes denigrada y con poca credibilidad ante sus mismas bases, l@s
estudiantes. Iniciamos así un tedioso pero constructivo proceso
cognoscitivo sobre las exigencias y expectativas que cualquier estudiante
podía tener sobre AGEUS. Nos dimos cuenta a través de métodos
cuantitativos (más de 700 encuestas) y cualitativos (entrevistas y
cuestionarios), que no existía una solvencia académica ni moral por
parte de los y las líderes para conducir un movimiento estudiantil, no
existía tampoco planificación, por lo tanto, los niveles de
representatividad eran muy bajos.
Unas facultades con mayor problema que otras. Fue
así que logramos concretizar un diagnóstico general del movimiento
estudiantil con cifras y gráficas, con análisis e interpretaciones;
luego sistematizamos a principios de este año 99 un plan de trabajo en el
cual se creó un proyecto comunicativo llamado OPINION
ESTUDIANTIL, después en el mes de febrero se llevó a cabo la
primera jornada de capacitación de líderes estudiantiles. Todo fue un
trabajo preparatorio para asumir con responsabilidad el impacto de la Ley
Orgánica en la vida universitaria. El 29 de abril se aprobó por la Asamblea Legislativa
dicha ley y junto a este acontecimiento más de 8 mil estudiantes
marchamos por San Salvador. Y anotemos esto en negritas, fueron los
estudiantes los que hicimos presencia no la AGEUS, fueron los estudiantes
los que cerramos la universidad ese día para evitar que algunos docentes
nos impidieran salir a las calles con el pretexto que ese mismo día a esa
misma hora habían programado evaluaciones o en todo caso iban a valorar
las ausencias, no fue AGEUS en sí la que provocó todo ésto sino fue el
llamado mismo de las necesidades de los estudiantes y fue así que los y
las estudiantes acudieron a los llamados que les hicimos, es decir, una
convocatoria retroalimentativa a partir de las exigencias de los
estudiantes mismos. Después del 29 de abril fueron los estudiantes los
que se organizaron para formar los comités electorales y elegir a los
representantes ante la AGU, no fue la AGEUS sino un movimiento estudiantil
quien ha logrado. No fue la AGEUS quien ha buscado a los actuales asambleístas
sino ellos mismos o grupos organizados que desean ver a esta universidad
en una mejor situación. Fueron estudiantes quienes los eligieron, con la
idea de aprovechar los espacios legales formales que nos da la nueva ley
para poder incidir en la dirección de la institución. Es así como l@s estudiantes hemos formado un bloque
de votos en la AGU, es así como el mismo sector docente en el pleno de la
AGU ha aceptado su poco nivel político frente a la madurez de los
estudiantes, quienes exigen con toda solvencia un mayor nivel de consenso
en pro solamente de la UES y no de intereses de puestos y plazas, elemento
muy importante para los que no abren los ojos ingenuamente dejándose
llevar por el pasionismo. Entonces, ¿quién ha ganado la vicepresidencia en la
AGU?. Es acaso el Br. Juan Manuel Guerrero el vicepresidente de la AGU, o
es la ASEIAS o es la AGEUS. La respuesta es tan sencilla pero integral, éste
y los otros puestos de los asambleístas son definitivamente del
movimiento estudiantil y no de alguien en particular, pero eso sí, la
responsabilidad recae sobre los hombros de ellos, bachilleres
representantes de los estudiantes ante los gobiernos universitarios, una
responsabilidad que tiene que ver mucho con la universidad, en un momento
histórico para la educación superior en este país, serán ellos las
armas del movimiento estudiantil para luchar contra el artículo 7 de la
ley orgánica, el cual hace referencia al aumento de 150 a 410 colones de
la cuota mensual de escolaridad, una batalla que no solamente les compete
a los estudiantes de la AGU sino a todo un movimiento estudiantil que les
ha confiado tan delicados cargos pero que los apoyará hasta las últimas
consecuencias. Es por esa razón que nuestro camino como movimiento
estudiantil organizado es largo, hay muchos retos que debemos superar,
muchos vacíos que llenar y a las puertas del tercer milenio lo que menos
debemos ser l@s estudiantes es ingenuos (no podemos seguir cayendo en los
errores del pasado), debemos entonces planificar lo que hacemos, concensar
nuestras posiciones y a corto plazo dar el otro paso trascendental que es
elegir a nuestros otros representantes estudiantiles ante el Consejo
Superior Universitario y Juntas Directivas de cada facultad. Ahora podemos hacer nuevamente la pregunta ¿y
ustedes los de AGEUS qué es lo que quieren hacer con la universidad?,
entonces después de lo anterior respondemos: Queremos, pretendemos,
proponemos romper los esquemas o paradigmas en los que hemos venido
funcionando anteriormente, debemos ver las cosas en una forma integral
como movimiento estudiantil y como comunidad universitaria, sin
pasionismos coyunturales. No son los asambleístas los que sacarán a la
universidad hacia adelante, no es Juan Manuel Guerrero, no es Chico
Marroquín (presidente de AGEUS), ni mucho menos es Opinión Estudiantil
que tiene la varita mágica para solucionar los problemas, no es ASECH, ni
tampoco RADIOACTIVA, ni el Movimiento de Transformación Universitaria, ni
será la recién rectora quien lo hará. Inclusive, no es el movimiento
estudiantil por si solo el que sacará a la UES de donde está. Será entonces una visión en conjunto lo que hará
que las cosas cambien, una vez entendamos esto a conciencia habremos dado
el paso más importante de todos, que es romper el esquema de querer
protagonizar más allá de donde nuestras funciones nos competen, debemos
funcionar como estructura rompiendo el individualismo que nos impone el
sistema, una vez logremos ésto todo será mucho más fácil. AGEUS no
pretende dominar las voluntades de los representantes en los órganos de
gobierno universitario, pero si es nuestra obligación informar lo que en
realidad sucede a los nuevos líderes estudiantiles bajo los principios
sociales y que los mismos estudiantes (nuestras bases) nos han impuesto,
estos son: gratuidad de la educación, excelencia académica, proyección
hacia una sociedad que nos exige una retribución científica por la
inversión que hace en nosotros, financiándonos gran parte de la educación
superior, nos debemos académicamente a las mayorías. En otras palabras desde el momento que AGEUS
deje de defender los principios antes mencionados estaremos traicionando
la confianza de quienes nos han elegido en nuestros puestos, de los que
han luchado y han caído a lo largo de la historia y dejaríamos de ser la
Asociación General de Estudiantes Universitarios Salvadoreños en su
concepto puro. Desde el momento que Opinión Estudiantil deje de ser la
voz del estudiante universitario no tendrá razón de ser y l@s
estudiantes mismos tendrán todo el derecho de deponer nuestros cargos y
darlos a quienes en realidad desean defender férreamente los principios
históricos del movimiento estudiantil, una utopía que se nutre en las
ideas de la realidad que vivimos y se desarrolla en la práctica misma al
dar pasos concretos que solamente nosotros, los estudiantes, somos
testigos; palpando una Ley Orgánica que si bien es cierto no representa
totalmente nuestros intereses, contaminada de una gran dosis de
Neoliberalismo y privatización, ésta nos permite incidir en la vida
universitaria y acercarnos en la medida que sea posible a la democratización
de la universidad. Hablando así a las cabales, debemos meterle el diente
todos al futuro de la UES. Las Asociaciones de facultad deben hacer su
papel y no dejar solamente a la AGEUS en el trabajo de coordinación del
bloque estudiantil, AGEUS debe de garantizarlo y defenderlo pero las
asociaciones deben de nutrirlo y consolidarlo. No olvidemos que el insumo
humano de la asociación general son las mismas asociaciones de cada
facultad, por lo tanto si en el interno de la asociación general existe
una carencia de ejecutivos es por la falta de coordinación de algunas
asociaciones con el resto del movimiento estudiantil, deben entender éstas
que sin una unidad plena no llegaremos muy lejos. Concretamente es una necesidad la
reestructuración de las asociaciones de cada carrera y las que no tengan
hay que crearlas, esto deben de hacerlo l@s mismos estudiantes por
convicción no porque alguien se los diga, sino que los y las estudiantes
estén plenamente convencidos de la necesidad de organizarse como vehículo
para llegar a las soluciones de los problemas que nos acosan a tod@s,
luego hacer ese mismo proceso respectivamente a las asociaciones de cada
facultad y finalmente la recomposición de la AGEUS misma, algo que no le
tenemos miedo ya que un proceso como este le daría el oxígeno y la
credibilidad al movimiento estudiantil que tanto lo necesita. Todo esto se traduce en términos prácticos en
agilizar los procesos de legalización de las diferentes asociaciones a
través de la obtención de su personería jurídica que puede ser
otorgada por la AGU, un proceso que se ha simplificado gracias a la Ley
Orgánica, pero siempre se requiere del clásico proceso de aprobación de
estatutos a través de Asambleas Generales y Congresos para los casos de
creación o modificación de los organismos. A un nivel universitario
creemos que ya todos saben el significado cualitativo que implica que
todas las asociaciones de carreras y facultades posean personería jurídica,
los beneficios no solamente son a nivel de captación de fondos, sino que
también, a nivel de participación ciudadana. En conclusión AGEUS no es el movimiento
estudiantil, el movimiento estudiantil somos todos los estudiantes
universitarios expresados en sus formas organizativas, la fuerza e
incidencia depende de nuestra capacidad estructural bajo los principios
objetivos que defendemos, siendo la unidad nuestro mejor vehículo para
llegar lejos, tan lejos como nuestra utopía que la vemos desarrollarse en
la medida que practicamos el consenso; ¿Hasta dónde llegaremos? Hasta
donde nuestras voluntades lo permitan, hasta donde nuestras capacidades
académico científica se desarrollen. Que sirva el presente para la
reflexión de los líderes, para l@s estudiantes, para los que tienen en
sus manos las decisiones del futuro de la comunidad universitaria y del
movimiento estudiantil, que en este momento cruza un trascendente paso
junto a la historia de El Salvador y Centroamérica. |
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