|
¿CUÁL MOVIMIENTO ESTUDIANTIL? A fin de siglo, una nueva etapa PREPARÁNDONOS ANTES DEL CAMBIO NUEVAS AUTORIDADES EN LA UES Y UN BLOQUE ESTUDIANTIL EN BUSCA DE LA REPRESENTATIVIDAD |
|
MODERNIZACIÓN
Se restauraron 4 páginas corruptas, corrigieron 523 enlaces y migró el sitio a UTF-8.
|
|
A FIN DE SIGLO, UNA NUEVA ETAPA "Es el momento propicio para que el estudiantado adquiera mayor
claridad de las proyecciones que el movimiento estudiantil plantea". Por:
Rosa María Pastrán
(Estudiante de Periodismo) El
primer capítulo de la reorganización del movimiento estudiantil
universitario a fin de siglo se escribió con la movilización realizada
el 29 de abril de este año. Por lo tanto, es el momento propicio para que
el estudiantado adquiera mayor claridad de las proyecciones que el
movimiento estudiantil plantea, a la luz de la Ley Orgánica, recién en
vigencia. En
primer lugar, es urgente la unificación de pensamientos con el fin de
tomar un rumbo sistemático en la consecución de los objetivos más
apremiantes. En segundo lugar, la solución a los retos que se vayan
presentando al movimiento estudiantil, deben asumirse desde una postura crítica,
pero a su vez, propositiva, que responda de manera satisfactoria a las
demandas del estudiantado, que es por naturaleza el sector dinámico
mayoritario de la UES y somos los estudiantes la razón fundamental de
todos los esfuerzos institucionales (la producción de verdaderos
profesionales). Este
es el momento preciso para desechar la apatía y participar de manera
activa como agentes dinamizadores del quehacer universitario. En este
sentido, la ley orgánica prepara un terreno favorable, ya que enuncia los
derechos legales que gozamos como sector, validando de esa manera su
importancia.
Estos
derechos que los estudiantes tenemos, según la ley orgánica son: a-
Gozar de libertad de asociación
y expresión en los términos
contemplados por la legislación universitaria.
b-
Denunciar ante las instancias correspondientes,
cuando la calidad académica de los docentes no corresponda a la
excelencia educativa y tomar medidas en la situación. c-
Gozar del respeto de las autoridades, profesorado y personal
administrativo. d-
Recibir una atención eficiente en términos de trámites escolares y
administrativos. e-
Contar con la asesoría necesaria para hacer valer nuestros derechos.
Es
de este modo que se legitimiza y garantiza el respeto por parte de las
autoridades y docentes, al sector estudiantil, reduciendo
la vulnerabilidad legal a la que hemos estado sometidos hasta este
momento bajo la ley anterior. Pero
también se hace necesario aclarar, que la ley nueva por sí sola no va a
cambiar todas las situaciones desfavorables, especialmente las cuotas
diferenciadas, por lo que es sumamente importante estudiar la ley,
para potenciar los
niveles de organización y participación estudiantil, así como para
informarse sobre los mecanismos para exigir que lo establecido en
la ley se cumpla. Se
debe tener especial interés y cuidado en la creación de la defensoría
de los derechos del sector estudiantil, ya que dicha institución jugará
un papel importantísimo en la defensa de los derechos plasmados en la
normativa. Es por esa razón que se tiene que participar activamente en la
elaboración del reglamento de esta nueva entidad. Las
y los estudiantes son el factor de cambio que puede terminar con la crisis
en que está sumergida la universidad, ya que su obligación es retomar su
sitio como conciencia crítica de la sociedad salvadoreña y crear así
los profesionales al servicio de las mayorías, llevando el conocimiento
académico donde más se necesita.
|
|
|